Jornada de liga FMTA, recorrido precioso, patrulla alegre, sensaciones "correctas"

Todavía con algunas imágenes de la tirada de hoy en la retina he pensado en escribir un resumen de la IV Tirada de la Federación Madrileña de Tiro con Arco que se ha celebrado en el club Arqueros de Madrid.

Mi planteamiento de este año era hacer dos ligas sociales (Arqueros de Madrid y Bastión de Alanos) y entre cuatro y seis tiradas especiales además del campeonato nacional de IFAA. Eso más o menos me daría entre una y dos tiradas por mes como mucho. Me apunté a esta tirada oficial de la Comunidad de Madrid porque hacía de anfitrión mi club, Arqueros de Madrid, pero no tengo ninguna intención de seguir esa liga este año.

¡Había ganas!

Se habían apuntado 105 arqueros así que el día prometía bastante en ambiente y buenas flechas. Cuando iba en el coche por la A-1 de camino al club pensaba que aunque no me jugara nada hoy quizá podría ponerme un objetivo. Decidí repetirme a mí mismo que me lo tomaría relajado, que me volcaría con la patrulla animando y que en cuanto a puntos buscaría los 270 (por pedir...). También pensé en hacer un experimento y era visualizar el tiro completo antes de tirar cada flecha pero al final se me pasó, volveré sobre esta idea en el futuro.

Calentamientos previos, todo el mundo concentrado

Durante el calentamiento tiré a 4 dianas en distancias dispares (entre 16 y 40 metros) y las sensaciones fueron buenas. Tiraba con decisión, suelta hacia atrás y agrupando bastante bien. Esas 20 flechas me sirvieron para decir "Vale, tonto no te has levantado, ahora relájate y disfruta del ambiente". Saludé a muchos habituales del club, Antonio Cámara, Antonio Linares, Teo, Felipe, Patricia y Oliver junto a otros como Antonio Merino (Galapagar), Gustavo Trébol o Flavio (Pozuelo). A algunas personas sólo me las encuentro en las tiradas oficiales así que si no participo eso es algo que me pierdo.

Un momento cualquiera en el previo de una tirada

Ese gesto de revisualizar el tiro lo entendemos todos los arqueros

Me tocó en la patrulla 23 de arco longbow y volví a coincidir con gente como Claudino, Rafa o Paco. Conocí a Pilar y a José María (que lleva tirando solo dos meses y ya se ha apuntado a la liga ¡wow!)

De izquierda a derecha, Claudino, Pilar, Rafa, Paco y José María

Empezamos con una de las dianas más complicadas del recorrido, dos topillos a unos cuatro o cinco metros, en donde solo fuimos capaz de meter dos flechas del total de 12 de la patrulla. Pero bueno, hay que relativizar esos comienzos y yo creo que así lo hicimos todos.

Se dio la casualidad de que en una patrulla de seis la mitad eran arcos Falco. Estaban dos Falco Spirit (Paco y Claudino) y un Force (el mío). Estas cosas me alegran mucho porque en España se empiezan a ver arcos muy buenos a precios razonables de gente que realmente trabaja bien y conoce su oficio.

Un precioso 18 en la tercera diana con mis flechas negras y plumas blancas

Salvo esa primera diana (en donde obtuve un 8 tras corregir un pelo la altura) las cinco primeras dianas fueron fantásticas. Tenía un parcial de 67, una media de 13.4 y por tanto a ritmo de 322. Ya os digo que no acabé ni de lejos con 322 puntazos así que claramente la cosa no se mantuvo en ese nivel.

Un 16 que comenzó con un 11 maravilloso y de pura excitación la segunda casi se me va por arriba

Pasé entonces a encadenar fallos en lo que respectaba a la altura. La suelta no iba mal, alineamiento bien, vuelo de la flecha recto pero ¡ay! por abajo o por arriba. Esto me suele pasar si estoy algo dormido o desenfocado. Dependo casi completamente de que mi cerebro diga en un segundo cómo tengo que dejar el brazo del arco y si el cerebro está al 75% lo que suele suceder es que haya imprecisiones en la primera flecha por alto o por bajo. Prueba de ello es que prácticamente todas las flechas que fallé fueron primeras flechas. Las segundas siempre eran buenos tiros. Esto me sirve algo de consuelo, no es lo mismo "no tener el día" en general que saber que te falta el punto de instinto para dar con la altura adecuada en todas las flechas. Es decir, lo que solemos llamar "corregir" con la segunda flecha fue bastante bien.

La animada patrulla júnior que iba delante de nosotros

Acabé la mitad del recorrido con 132 puntos, a una media de 11 y ritmo de 264, bastante cerca de mi objetivo de 270. En esa primera mitad acabé relativamente bien pero encadenando la mala suerte de "casi ochos" y "casi dieces". Se veía tan claramente que no tocaban la línea como que era una cuestión de un milímetro. Otros días arañas muchos puntos cuando sucede lo contrario pero hoy creo que pagué por todas esas otras veces juntas...

Un bonito lince en un tiro muy picado que en general se nos dio bien

Precisamente fue en las dianas 13 y 14 donde encadené un cinco y un doble cero. Me quedé helado pero sabía perfectamente que era un tema de altura, no de técnica en sí. Efectivamente, la siguiente diana metí un 11 y un buen cinco.

Hago una pausa para hablar sobre el recorrido. Era muy bonito. El campo estaba verde tras las lluvias de las últimas semanas y el cielo estaba que si claros, que si nubes, que si chispeo... pero nos perdonó. Las dianas, con animales muy variados (leones, corzos, cabras, jabalíes, linces, abejorros, osos...) y el diseño de las propuestas de tiro era de una dificultad intermedia y mucho gusto. A veces uno va como va, pensando en no fallar y cosifica la diana tanto que se olvida de disfrutar del tiro en sí, de apreciar el trabajo de los que lo pensaron.

Por ejemplo, recuerdo una diana de un ciervo que daba a lo lejos a la carretera A-1. Estaría a unos 30 metros con bastante caída. La piqueta azul estaba como un pequeño repecho en donde sólo se podía tirar de a uno. Pues bien, bajé ahí para tirar el primero. Me coloqué más o menos perpendicular a la diana y de pronto tuve una vista impresionante de parte de la sierra norte con una encina preciosa en primerísimo plano a mi derecha. Me quedé medio bobo y recuerdo que pensé "esto es una pasada. Anda, haz dos buenos tiros que estén a la altura." Respiré hondo, me relajé, ejecuté mis pasos y la primera flecha se fue directa a la zona delantera, encima de la pata con un vuelo intachable. Cogí mi segunda flecha, volví a mirar a la sierra, volví a tirar y esa segunda flecha creo que estuvo volando varios segundos o a mí me lo pareció en un arco bellísimo que dio de lleno en el corazón. En el vídeo del final de artículo hay un momento en el que Pilar tira a esa diana.

Esta diana fue quizá la mejor del día, qué sensaciones tan buenas y qué bien agrupadas a tanta distancia.

La patrulla en sí creo que resultó muy agradable. Había un minipique sanote entre creo que Pilar (sobre todo Pilar, jejejeje), Claudino y Paco porque estaban siempre en un pañuelo. Pero eso se vivía como un aliciente para tirar mejor, nada más. Quizá hablábamos demasiado mientras el resto tiraba (yo incluido) y eso que a mí me suele desconcentrar bastante. Al tirar en tres grupos de dos quizá se nos hacía un pelín más largo de lo normal y acabábamos parloteando más de la cuenta. Me lo anoto como un pequño fallito para la próxima. Hay tiempo de sobra para charlar entre nosotros entre los 2 minutos que duran las flechas de todos y la siguientes flechas, no pasa nada por estar un poco en silencio.

El arco de Pilar me pareció muy muy bonito. Me dijo que era uno a medida de Hervás y reconozco que me sorprendió porque los Hervás que yo suelo ver son recurvos, no flatbows, y con diseños de maderas mucho más complejos (que no me llaman la atención). Sin embargo, el flatbow de Pilar me pareció un arco muy elegante y sencillo y se veía que iba fantástico. Por otro lado, Rafa me comentó que desde la última vez que habíamos coincidido en una Tríada de El Clan que reseñé en este artículo) había seguido mi consejo (y supongo que el de otros) y había bajado 5 libras de potencia con un Bear Montana que llevaba hoy y con el que se encontraba muchísimo más cómodo. Honestamente, nunca vi tanta diferencia en un mismo arquero entre dos tiradas como con Rafa ¡parecía otro arquero! Creo que se llevó unos cuantos 11's y no fueron por casualidad en absoluto.

Un momento típico, anotando resultados

José María que llevaba tirando desde febrero se había lanzado a tirar en la liga y estaba con un buen arco pero quizá unas flechas no del todo adecuadas. En todo caso, la clave es trabajar un buen anclaje y suelta hacia atrás porque sus flechas tendían a irse a la izquierda, prueba de unas flechas muy duras (eran muy largas además) y una suelta lateral. Hacia el final del recorrido había corregido bastante la suelta y aunque el anclaje era muy endeble las flechas empezaron a volar mucho mejor y mejor dirigidas.

En esta diana nos fue bien, a mí particularmente me gustó el resultado

Volviendo al recorrido y cómo me fue, seguí sintiendo que no estaba "enchufado" en esa primera flecha pero tampoco me agobié. Lo que yo buscaba era al menos ejecutar bien la técnica, hacer una buena suelta tras anclar de forma decisiva, sin movimientos superfluos ni aspavientos. Y eso lo iba consiguiendo así que poco a poco iba sumando puntos.

Pilar aquí le hizo un piercing perfecto a esta cabra

Estaba tan mentalizado de que estaba ejecutando bien la técnica que no me preocupó un parón que hubo alrededor de la diana 16 o así. Era un tiro muy bonito, entre dos troncos de una encina y a dos armadillos pero la colocación de la piqueta azul impedía tirar de a dos. Estaba uno de los jueces de la Federación y lo dijo claramente "si no se puede, no se puede y se tira de uno en uno". Nos llegamos a juntar tres patrullas, los que apuntaban, los que esperábamos a tirar y los que venían detrás. Después de ese atasco el recorrido siguió completamente fluido, como había sido hasta entonces (algo que yo había puesto en duda viendo 24 patrullas, pues mira, me equivoqué).

Un tiro bonito y un atasco, todo en uno

El tramo final del recorrido se me dio bien a base de 13's y 10's. Eran tiros largos a figuras clásicas en una vaguada muy espaciosa.

La tortuga previa a los tiros finales, largos y claros

Hubo un león muy bonito con un tiro en caída. Esos tiros al final están muy bien porque aunque puedes fallar, claro está, tienden a ser agradecidos.

Momentos previos a tirar al león

El león lleno de flechas, mi primera flecha fue un ocho que había parecido un diez y la segunda, mejor dirigida se cayó un poco al final. Pero vamos, contento.

Y llegó la última diana. Estaba en 240 puntos, "el par del campo" sobre todo para longbow. Era un cervatillo tumbado a unos 18 metros y el miedo a fallar por arriba o abajo era palpable. Mi primera flecha fue un desastre por pura desconcentración. Había mucho ruido, mucha gente hablando y al soltar me encogí con el consecuente resultado de flecha baja y a la izquierda. Lo analicé inmediatamente y me preparé para la segunda flecha. Me dije "céntrate que puedes sacar un buen tiro e irte con buen sabor de boca final". Y efectivamente, me centré en la manchita más oscura del animal, anclé bien, un segundo, dos segundos, suelta hacia atrás y al 11. Me vino fantástico ese 11 final, no solo por el 11 en sí en la flecha final sino por recuperarme de un tiro desastroso. Eso lo asocio yo a ir madurando como arquero en el aspecto mental.

Mi última flecha, un 11 para resarcirme

Antes de dejaros con el vídeo resumen, me quedo con una sensación regular. Por un lado, no me vi fino pero por otro lado, creo que los fallos que cometí están dentro del grupo de los más perdonables. Visto con algo de perspectiva, si hace un año me hubieran dicho que en un mal día sacaría 251 puntos me habría parecido un salto cualitativo impresionante así que me quedo con esa reflexión mucho más racional y centrada en la evolución y no tanto en querer repetir siempre tiradas como la del aniversario de Arqueros de Madrid en donde obtuve 294 puntos.

Mi enhorabuena y agradecimiento el club Arqueros de Madrid por ser los anfitriones de esta tirada.

Un consejo, si queréis escuchar mejor los sonidos de los pájaros o el viento, o ponéis el volumen un poco más alto de lo normal o usáis auriculares