Esta mañana tuvimos la segunda jornada de la liga social del club Arqueros de Madrid en uno de los meses del año en donde más bonito está el campo. Tras la final de la liga Centro IFAA el domingo pasado había que volver rápidamente a distancias WA así que ayer sábado me acerqué al campo para practicar sueltas y disparar a algunas dianas del recorrido desde la piqueta azul.

Una vez allí, coincidí con Néstor Lacassagne, con quien llevaba un par de semanas comentando la idea de tener una sesión de refuerzo específica de sueltas porque ando algo harto de no disfrutar del todo los tiros en donde "se me engancha la mano al soltar" y hago una floritura hacia fuera que afecta poco al tiro pero me irrita. Él mismo propuso dedicarle un par de horas esa mañana y me pareció perfecto.

Vio unas pocas cosas que no estaba haciendo bien pero su mayor preocupación era cómo agarraba con los tres dedos la cuerda. Básicamente, buscaba en el dedo índice, corazón y anular colocar la cuerda en el pliegue de la primera falange. El problema que tenía esto es que el anular quedaba demasiado enganchado en la cuerda y al soltar guitarreaba y la mano salía despedida hacia fuera. La solución fue colocar la cuerda en el pliegue de la primera falange del índice, levemente por debajo de ese mismo pliegue en el corazón y levemente por encima en el anular, formando una especie de diagonal cuando tenía los tres dedos extendidos. Estuve practicando este agarre y una mejor rotación de la muñeca y las sueltas empezaron a mejorar inmediatamente, siendo limpias y relajadas.


Vista de la vaguada primera por la que empezamos

Hoy por la mañana tenía mi primer examen y sabía que no conseguiría aplicar lo aprendido tan pronto pero me conjuré para en cada flecha asegurarme al menos de que el agarre era el adecuado.

El otro cambio para hoy provino de las primeras gafas de sol graduadas que he tenido nunca (llevo gafas desde los 4 años) y aunque el día no era particularmente soleado me las puse igual para ver qué sensaciones tenía.

Con estos dos cambios hubiera aceptado cierta irregularidad en la tirada y una puntuación sensiblemente inferior y aun así irme satisfecho si las sensaciones hubieran sido buenas pero en general se me dio bien, en mi línea, así que pasé con notable este primer examen.

En la patrulla estábamos Ángel, Paco, Mario y yo. Ángel había decidido a última hora cambiar de ALO a ARI así que fuimos una patrulla mixta con longbows y recurvos. Mientras calentábamos me encontré con Sonsoles, de Arqueros de Ulises, que se había animado a participar en la liga de Arqueros de Madrid. Yo trato de compartir siempre que puedo las virtudes del club y del campo sobre todo a los arqueros y arqueras que habitualmente tiran en sala porque entiendo que el 3D es la mejor forma de practicar el tiro con arco.


El pavo se nos dio especialmente bien

Efectivamente, el campo estaba muy bonito. Seguramente estemos a una o dos semanas del momento de mayor frondosidad así que ya se adivinaban todos los colores de las flores silvestres, incluidas las amapolas, que lo cubrirán todo a finales de mes. Con una temperatura que nunca llegó a superar los 28 grados y un sol habitualmente tamizado por una fina capa de nubes altas, no había lugar para la queja.

La zona del campo elegida esta vez se alejó de la zona de la primera jornada de liga, yendo al otro extremo, en donde hay dos vaguadas perpendiculares que se unen por unas suaves lomas. Esto favoreció los tiros limpios cruzados de extremo a extremo de la vaguada, muy bonitos como el del león. La colocación de las propuestas apenas nos dio problemas a la hora de buscar alguna flecha perdida y se aprovechó muy bien una pequeña zona que a mí me gusta mucho que es la pendiente cercana al parapeto de distancias y que tiene una encinas que cobijan muy bien los tiros en pendiente.


Una foto de la patrulla de "primeros longbows" que solían cantar "un 10 y un 11" y cosas así, mucha calidad. Reconozco a Félix y a Pepe

Al asignarnos por ranking, estábamos en la patrulla arqueros de nivel semejante. Por tanto, salvo que alguno tuviera un día excepcional o para olvidar, en cada propuesta estaríamos viendo diferentes versiones de una técnica con resultados parejos. Y así fue, cada uno con su particular forma de tirar fuimos enfrentándonos a las diferentes dianas con relativa buena fortuna.

Yo no me permitía agarrar la cuerda sin pasar por el examen de la posición relativa en cada dedo y en general los tiros iban hacia donde yo quería. Prácticamente ninguno se me fue bajo -lo cual hubiera sido una gran sorpresa- en todo caso lamiendo el lomo del animal por la influencia de distancias IFAA. Me gustó no encontrarme incómodo con el arco o inseguro. Algo nervioso, sí, pero eso es diferente. Por ejemplo, no tuve ninguna suelta "con enganchón" en donde la flecha sale muy desviada a la derecha; rompí encantado con una larga tradición.


Una tortuga con la que me quedé muy a gusto, en pendiente, justo para darnos paso a la segunda vaguada

Mario empezó con tiros "correctos" pero luego no paró de clavarlas en su sitio con tiros muy bonitos. En el vídeo sí se puede apreciar que en ocasiones la flecha no le vuela del todo fina, como si tuviera el nock un pelín bajo. En todo caso, eso no creo que le estuviera afectando en términos generales. Paco, con el mismo arco que tengo en Londres, el Bucktrail Blackhawk, se mantuvo muy regular durante todo el recorrido aunque no sé si se quedó del todo contento porque se quejó de algunas sueltas que no le convencieron. Tenga la sensación de que las flechas con las que tiraba no le iban finas con ese arco, tomado prestado de su mujer, porque al contrario que las de Mario, con un ligero problema de nock, éstas culebreaban de la forma característica que lo hacen las flechas duras. Por último, Ángel, tuvo tiros absolutamente espectaculares que nos dejaban al resto con la boca abierta. Agrupaciones en el 10 o en el 11 envidiables (creo que tuvo como cinco 11's). La única pega que tuvo fue que en algunos tiros tuvo sueltas precipitadas y la flecha se fue fuera. Si no hubiera cometido esos errores, hubiera superado ampliamente los 300 puntos.


Mario muy concentrado, a punto de solar la flecha. Alcanzó los 296 puntos hoy, brillante.

Mirando la foto de mi tablilla de puntuación veo muchísima regularidad. Dos mitades del recorrido prácticamente iguales (145 puntos y 136 puntos) sin ningún doble cero y 7 nulos. Eso es lo que yo quería conseguir, regularidad basada en una mejor suelta. No es que tuviera hoy el agarre y la suelta de ayer con Néstor, pero tenía "el recuerdo" y eso fue suficiente para no ver ningún tiro bochornoso. El problema es que de tan concentrado que estuve con todo el proceso, no conseguí mi objetivo de disfrutar el tiro (salvo algún caso) porque tenía a mi cerebro analizando y buscando resultados, no simplemente relajado y espectador del vuelo de la flecha. Eso ya llegará cuando interiorice estos pequeños grandes cambios en mi rutina de tiro.


La patrulla delante de nosotros. Reconozco a Avelino y a Luiyo.

Terminé con 281 puntos, que me dejaron muy buen sabor de boca, listo para preparar el asalto a final de año a los 300 puntos, algo que está en mi mano completamente y que sería romper una barrera psicológica muy importante.

El experimento de las gafas de sol graduadas creo que salió bien. Nunca he llevado gafas de sol y menos graduadas así que era todo un poco extraño pero en términos generales yo diría que como mínimo no afectaron a la tirada (eso quiero pensar) así que en días muy soleados o con resol me plantearé llevarlas. El otro momento para su uso será cuando conduzca en condiciones similares, claro.


Otro robado, en este caso de patrulla de mujeres ARI. Reconozco a Hannah (a punto de disparar) y a Sonsoles, de rojo

Al terminar me reencontré con Luiyo, con el que había ido en el coche por la mañana y que también está haciendo la liga este año con su Falco Spirit y flechas de madera de Falco y me confirmó lo que yo intuía desde mi patrulla cuando alcanzaba a ver algún tiro suyo delante, que había sido un día muy positivo. Con buenas sensaciones y superando la barrera de los 200 puntos en longbow con la vista puesta en "el par del campo", los famosos 240 puntos del longbow.

Os dejo el vídeo resumen del día con una música de la banda sonora de un fantástico videojuego llamado Morrowind que le dá un toque curioso.