Los 5 tipos de arco que me gustaría tener y dominar

El otro día en Bastión de Alanos estábamos hablando Angela y yo con Sonsoles y otra gente acerca de los diferentes tipos de arco que se nos vienen a la cabeza.

Si no nos paramos a pensar mucho, nuestra mente se va a las categorías modernas y variantes internas. Probablemente alguien diría "un longbow, un recurvo monoblock, un recurvo takedown, un arco desnudo y un poleas" y otro diría "un longbow inglés (sin ventana), un longbow con ventana, un recurvo monoblock, takedown y un poleas" y así jugaríamos con un catálogo relativamente reducido. Hay mucho más, precisamente en el mundo del arco hay mucho mucho más.

Cuando yo pienso en cinco arcos que me gustaría tirar pienso en cinco tipos de arco que sean suficientemente diferentes tanto en su aspecto como en la forma de tirar. Quiero pensar que cada arco me configura a mí como arquero y que no puedo simplemente tirar igual con todos ellos. La base de la técnica es la misma pero he de adaptarme al arco o el resultado será muy poco satisfactorio.

Ésta es mi lista de los cinco arcos que me gustaría tener y dominar.

Arco de levas

El arco de levas es un híbrido entre un arco compuesto y un recurvo. La apertura es mucho más progresiva que con un arco compuesto pero tiene sigue teniendo la desmultiplicación de libras y el golpe de fuerza súbito al soltar. Estos arcos están diseñados para admitir el agarre con dedos (aparte de disparador) porque no han seguido la tendencia de los arcos compuestos de ir reduciendo su altura, lo que obliga a agarres muy precisos, algo que los tres dedos no van a dar nunca.

Lo que me llama la atención de un arco así es su tecnología y materiales modernos. Los conocimientos físico-mecánicos que hay que aplicar no son exclusivos del siglo XX o XXI pero los materiales necesarios y la técnica de fabricación sí que son modernos para que el arco no se desmonte o rompa al cabo de unas pocas flechas. Es lo más parecido a un arco tradicional pero con la técnica al alcance de hoy. De hecho, en parte me recuerda a los arcos compuestos históricos como el Ming, que veremos más abajo. Además, ver una flecha proyectada a toda velocidad con 60-65 libras es algo que sólo podría ver con este arco en mi lista.

La técnica de tiro sería la que empleo normalmente con mi flatbow, erguido, tiro intuitivo, anclaje en la boca, suelta hacia atrás... y usaría flechas de carbono, claro.

Actualmente no tengo uno de estos arcos pero en el futuro me gustaría adquirir un Oneida de segunda mano.

Podéis ver un vídeo aquí.

Arco flatbow moderno

Me refiero a lo que en España se conoce habitualmente como Longbow pero que técnicamente es un arco plano o flatbow. Tiene reposa y una ventana y está construido de forma laminada con fibra de carbono para darle rapidez y cierta libertad de elección en las maderas de las palas.

Son arcos habitualmente altos, entre 64" y 70", con una estética tradicional pero fabricados para ser muy eficientes incluso con libras inferiores a 40#. Son mucho más finos que sus primos los recurvos y eso hace que normalmente sean más críticos con una mala suelta aunque poco a poco las diferencias se van reduciendo. A igual potencia que un recurvo suelen ser algo más lentos (es decir, el rendimiento del arco es menor y la flecha sale despedida con menor velocidad). Tienen una apertura muy suave y progresiva y en general son de apariencia esbelta y sin muchas complicaciones.

Me gusta este arco porque es la versión moderna de un arco de corte tradicional. Con una inversión de no más de 300€ puedes tener un arco rápido y preciso que te proporciona sensaciones más auténticas pero sin renunciar a las comodidades de las técnicas modernas.

Es el arco con el que habitualmente tiro por mi cuenta y en competiciones. Concretamente tengo un Falco Force Vintage de 35 libras que es una maravilla. Tiro con flechas de madera principalmente aunque para practicar sueltas a veces uso de carbono viejas.

Arco longbow inglés

Aquí es posible hablar más propiamente de un longbow. Se trata de un arco muy caracterísitco de Inglaterra y Gales, especialmente en la Guerra de los Cien Años. El arco es completamente recto cuando está desmontado y describe una D cuando está con la cuerda, teniendo la sección también forma de D, no cilíndrica.

Estos arcos no tienen ventana ni reposaflechas. La flecha se apoya directamente en la mano y han de cantearse ligeramente para ayudar a la paradoja del arquero. Suelen ser arcos más altos, de 64" para arriba, siendo la norma que sean algo más largos, incluso montados, que el propio arquero.

Son arcos sin materiales modernos e idealmente hechos de una sola pieza de madera (de tejo, olmo, fresno...) pero yo me conformo con la variante moderna de tenerlos laminados. Los longbows ingleses trilaminados, que son los más habituales, suelen tener dos maderas muy distintas para la parte trasera y la delantera unidas por un núcleo relativamente neutro. Para poder tener arcos trilaminados que parezcan una sola pieza no queda otra que recurrir a pegamentos modernos pero yo acepto esta concesión porque es la única forma de tener un arco longbow inglés de menos de 45 libras que realmente empuje a las flechas.

Lo que me atrae de estos arcos es su estética extremadamente sencilla y la historia que hay detrás de ellos aparte de la ausencia de ventana y sentir la flecha en la mano del arco. El arco en sí no puede presumir del mejor diseño o el más eficiente, quizá sólo el de más sencillo, pero llevado a grandes potencias y en manos de arqueros muy adiestrados era un arma letal.

Tengo uno muy especial, hecho a medida por la gran fabricante de arcos Hilary Greenland, que además lo dejó desmontable con un sistema de bayoneta de latón. Os dejo un vídeo de cómo se ve el arco y el sistema de dos piezas.

Arco estilo Ming

Estos arcos nos transportan al continente asiático, concretamente a la China de los siglos XIV-XVII. Son arcos recurvos porque las palas describen dos ángulos diferentes y son también compuestos porque se emplean diferentes materiales para cada parte. Tienen "orejas" al final de las palas que actuán de levas y recuerdan un poco al arco de levas que veíamos arriba.

Son más cortos que los recurvos porque entre sus funciones podía estar el tirar a caballo con ellos. El cuerpo es fundamentalmente plano y los materiales incluyen madera, tendones y cuerno. Tampoco disponen de ventana. Estos arcos se creen que estaban influenciados por los arcos tradicionales coreanos.

Lo más llamativo de estos arcos, aparte de su forma y materiales, es que la técnica de tiro supone que llevaremos la mano de la cuerda hasta la oreja, tiraremos con ayuda de un anillo de pulgar y colocaremos la flecha en el mismo lado del arco que da a nuestra mano de la flecha, al contrario que con los otros arcos.

Aunque es posible utilizar un agarre de tres dedos al estilo meditarráneo o split finger con estos arcos y entonces colocar la flecha en el lado opuesto del arco, estos arcos se usaban con la técnica de agarre del anillo de pulgar. Uno de los motivos, si no el más importante, es que siendo arcos mucho más cortos, era importante reducir la superficie de cuerda sometida al agarre. Usando un solo dedo, el pulgar, dejaban un ángulo casi perfecto entre los tips y el agarre. De todos los dedos de la mano, el que vieron que siendo fuerte podía ser ayudado por los otros cubriéndolo era el dedo pulgar y por eso, al ser el dedo oponible, la flecha ha de colocarse en el otro lado al que estamos acostumbrados.

Dudo mucho que vaya a tirar a lomos de un caballo pero, aun sin eso, estos arcos son completamente diferentes por la técnica y las sensaciones que transmiten.

Dispongo de uno, regalo de Angela, con el que ahora empezaré a tirar con la técnica "correcta" para lo cual seguramente necesitaré flechas más largas y especiales para este arco. Todas de madera, naturalmente. Este arco está fabricado con materiales modernos pero es todo lo que necesito para disfrutar de un arco así.

Aquí tenéis un vídeo del arco en cuestión (podéis saltar al minuto directamente para verlo mejor).

Arco primitivo

Si nos vamos atrás, mucho más atrás en el tiempo, podemos encontrar arcos muy interesantes hace miles de años. El arco no es una arma de guerra o de caza de la Edad Media, llevamos miles de años usando arcos. Poblaciones primitivas de geografías y épocas muy diferentes han llegado a su variante del arco en algún momento. Aquí, cuando hablamos de arcos primitivos en realidad podría explotarnos la cabeza. ¿Un arco indígena del amazonas? ¿de tribus de la sabana africana? ¿aborígenes del sudeste asiático? ¿incluimos a los nativos americanos?

En mi caso, me decanto por un arco plano del continente europeo procedente del mesolítico y utilizado por nuestros antepasados para cazar y guerrear. El Mollegabet.

Hablamos de un arco de unos sietemil años de antigüedad que conocemos gracias a una excavación en lo que hoy son aguas sumergidas en Dinamarca en el mar báltico. En el periodo de 5.000 años AEC, el nivel del mar subía unos centímetros cada siglo y este asentamiento quedó inundado y sumergido relativamente pronto y, para nuestra suerte, bien preservado por las condiciones anaeróbicas que impidieron la proliferación de bacterías y pequeños organismos que hubieran destruido toda la materia orgánica, incluida la madera de los utensilios y del arco que nos ocupa.

El diseño del Mollegabet, de una sola pieza de madera, palas planas (probablemente de árboles con troncos no muy gruesos) y extremos semirígidos que actúan de palanca junto con una empuñadura estrecha en el medio constituye la culminación de milenios de prueba y error y perfeccionamiento de arcos. Un habitante del mesolítico tenía nuestro mismo cerebro y está a dos o tres milenios de la construcción de las primeras pirámides de Egipto por lo que no es de extrañar que el Mollegabet, junto con su primo, el Holmegaard (encontrado en un asentamiento muy cercano) sea un arco técnicamente muy avanzado.

Me encanta como prueba de que, una vez más, el ser humano ha sido capaz de poner a trabajar su cerebro y conseguir resultados magníficos incluso cuando las herramientas y técnicas a su disposición fueran toscas, yendo en contra de la opinión popularizada de que nuestros antepasados eran unos brutos y que solo hace relativamente poco tenemos un intelecto superior.

Mi homenaje a nuestra especie es el tirar con un arco diseñado hace miles de años y que no tiene mucho que envidiar a los diseños actuales pues al fin y al cabo es un arco plano.

En la actualidad no tengo un Mollegabet pero Angela sí. No puedo tirar con él porque no está hecho para mí pero tenerlo por casa y ver a Angela tirar de vez en cuando con él me basta por ahora.

Estos son mis cinco tipos de arco. Como veis, ni un solo recurvo ni por supuesto olímpico. Tampoco he hablado de los mongoles, egipcios, nepalíes o los japoneses. En el tiro con arco hay mucho más que unas categorías modernas en las que competir y puestos a elegir arcos suficientemente distintos que me proporcionen satisfacciones diferentes, creo que estos cinco cumplen bastante bien y cubren un especto relativamente amplio de posibilidades. Si consiguiera dominar cada uno de estos cinco tipos de arcos entonces quizá me podría considerar un Maestro Arquero.