VII Trofeo Villa de Madrid, un día de once aunque el once final no llegó

¡Cuánto me alegro de haberme apuntado a esta tirada organizada por mi club, Arqueros de Madrid! Resultó ser una mañana muy completa tanto por la compañía como por el formato de la competición como por su desarrollo. Fue un microcosmos arquero durante unas cuantas horas en donde tuvimos de todo en un buen ambiente.

Conocí este trofeo en 2015, en su IV edición. Por aquella época no llevaba ni dos años tirando y ahora releyendo la crónica de se día me parezco hasta tierno, jajajajaja. El caso es que quedé primero en Longbow y el trofeo fue una preciosa punta de flecha de sílex que desde entonces llevo siempre conmigo en mi aljaba de cinto.

En su día, Arqueros de Madrid aprovechaba este trofeo para dar a conocer la existencia de la normativa IFAA y su representante en España, la ahora extinta ANAB (que dio paso a AAL a principios de 2017), pero ya el año pasado volvieron a World Archery, cambiaron el formato y lo convirtieron en un trofeo muy completo, con su recorrido, su pase a cuartos de final a 8 flechas y sus semifinales y finales con emparejamientos a 4 flechas.

Para que el día no se alargara mucho, pidieron a la gente que estuviera lista para ir a las dianas a las 8.45h y así poder empezar a las nueve en punto pero al final empezamos sobre las 9.20h.


Punto de encuentro sobre las nueve menos cuarto

Antes de eso, yo había llegado puntual, sobre las 8 de la mañana. Sabía que iban a bajar las temperaturas pero que haría sol así que no llevé ropa de abrigo adicional que luego tuviera que quitarme. Esto demostró ser una buena idea salvo el rato desde las 9 hasta casi las 10, en donde se levantó mucho más viento y el sol todavía no se dejaba ver bien. Es decir, hizo mejor temperatura (o sensación térmica) a las 8 de la mañana que a las 9.30h.

En las dianas de calentamiento estábamos pocos al principio pero luego empezó a llegar la gente. Yo me centré en adaptarme rápidamente al Falco Force de nuevo tras casi todo el año tirando con arcos históricos. El campeonato IFAA Bowhunter de España del pasado fin de semana podía parecerme lejano pero la realidad es que apenas había tenido tiempo para "reprogramarme" en técnica y distancias aunque conseguí escaparme una tarde entre semana para encontrarme de nuevo con todos los cambios antes del domingo.

Me vi bien, con ciertas dudas pero sin muchos problemas. De hecho, en la diana de ¿12? metros, hice un robin "por error". Me refiero a que tiré tres flechas al mismo sitio, muy bien agrupadas, luego elegí otro punto para evitar "demasiada" agrupación y para la última flecha, no sé por qué, volví a elegir el primer grupo. Sonó un chasquido que me hizo maldecirme por idiota. Un robin en una diana cuando compites, está bien, está muy bien, porque te compensa, pero calentando... es una flecha menos, por decirlo de alguna manera.


Se ve claramente cómo la flecha se dividió por la mitad

Eché en falta a gente muy habitual de las tiradas de Arqueros de Madrid y lo achaqué a que quizá ese fin de semana se habían juntado muchas otras tiradas interesantes. Creo que siempre pasa por estas fechas, tras la vuelta de las vacaciones y con el miedo al frío del invierno, se amontonan las convocatorias de tiradas en octubre y noviembre.

En nuestra patrulla éramos cinco arqueros. Alejandro Mascias, Rafael Merino, Dioni Santidrián, Jesús Villagrán y yo. Creo que era la primera vez que tiraba con Alejandro y Jesús pero estoy seguro de que no era la primera que lo hacía con los grandísimos Dioni y Rafael. A Dioni hacía dos años que no lo veía por los recorridos 3D y descubrí que el culpable había sido la paternidad ¡no tenía ni idea! Él sí que llevaba tiempo desprogramado...

Siendo cinco tratamos de no hacer mucho tapón a las otras dos patrullas de longbows que eran de cuatro y tres participantes. Además, yo tenía todo el interés en ir rápido porque mi amigo y socio (y tocayo) Pablo celebraba su cuadragésimo cumpleaños y quería llegar lo menos tarde posible a la comida. El caso es que salvo quizá al comienzo, fuimos a buen ritmo.

El recorrido lo habían dispuesto en la zona que a mí más me gusta de la finca Monteviejo de Arqueros de Madrid. Lo he dicho muchas veces pero es que es cierto, es una zona de cierta frondosidad, con muchas posibilidades de tiros picados, con efecto túnel... lo único negativo es que da a la autovía de Burgos pero si no pasan muchos coches tampoco te enteras demasiado. Dioni creo que dijo en un momento que era un recorrido perfecto para entrenar 3D y no le faltaba razón.


De izquierda a derecha, Dioni, Alejandro, Jesús y Rafa

Yo esta vez no llevaba la puntuación así que solo podía decir que en general se nos estaba dando "correcto". Alejandro sufría mucho para meter las dos flechas (hasta que nos dijo que empezaría con dieces y los dieces llegaron, cosa de magia). Jesús se mantuvo muy serio todo el recorrido con muy pocos altibajos y creo que acabó con más de 300 puntos. Rafa empezó regular, luego empezó a enchufarlas todas y hacia el final le entró un poco de pájara y se fue atascando aunque eso no impidió que superara los 290 puntos.


Hubo no pocos tiros contra el sol, seguramente parte de la dificultad del recorrido

Dioni y yo estuvimos siempre muy a la par, sumando siempre de forma parecida y teniendo sensaciones más o menos parecidas. Hacíamos bromas con que soltaba demasiado rápido. A veces la flecha iba donde él quería y otras, más arriba y se perdía en el parapeto. Para llevar tanto tiempo sin tirar, la verdad es que se le dio muy bien y aunque se quedó con doscientos cincuenta y algo puntos, unos 70 menos que su media del pasado, yo creo que era para estar contento.


Anotando en una diana de categoría. Una luz fantástica

Por mi parte, en un punto conseguí despegarme gracias sobre todo a una diana en donde hice 21 puntos, un erizo enano al que no perdoné. Acabé con 268 y buenas sensaciones aunque detecté algunos "acompañamientos" previos a la suelta que tendré que trabajar.


Aquí no perdoné y me llevé un buen botín a casa

El recorrido en sí creo que tenía la característica peculiar de ser la kriptonita de muchos arqueros. Yo lo vi bien, sobre todo viniendo de mucho IFAA, distancias enormes y arco histórico, pero ya fuera por el juego de sol y sombra constante, los tiros con bastante ángulo, distancias traicioneras, efecto tunel... provocó bastantes frustraciones.


Alejandro se dispone a tirar muy concentrado

Teo Pérez Oliva, por ejemplo, un referente en ARI, dijo al día siguiente que había sido el recorrido más difícil que había tirado nunca en Arqueros de Madrid, y ya son años. Pero no hubo que esperar al lunes en Facebook para leer cosas así. El mismo día, al término del recorrido había muchísimas caras largas y el comentario más habitual era que se había dado fatal.


A Dioni aquí le pedí que anclara lo suficiente para hacerle la foto, espero que me lo agradezca

Pedro Antonio Martín Jorge, todo un portento y garantía de resultados, firmó su peor resultado en años y pasó a cuartos in extremis. Así que algo pasó esa mañana en ese recorrido que dejó a tanta gente como desinflada por su actuación. Pero en nuestra patrulla no tuvimos esa sensación, así que es un misterio ¿teníamos alguna bendición que nos protegió de esa percepción? ¿Hubo algún tramo del recorrido que sí fue más complicado y en donde se vino abajo la confianza en otras patrullas? Ya sabemos que a veces nos contagiamos unos a otros en el seno de una patrulla. Imposible saberlo.


Rafa se ríe cuando descubrimos que cuatro flechas diferentes estaban peleando por el mismo punto del caracal justo en el lomo. Cuento 10 flechas en el animal ¡muy bien!

En todo caso, en retrospectiva, me saben mejor aún esos 268 puntos, claro, aunque no quite que tenga que trabajar bien el anclaje firme y una suelta limpia para evitar acompañar o pequeños espasmos.


Una de las dianas que más me gustan

Como el formato del trofeo permitía el paso a cuartos de los ocho primeros de cada categoría, muchos participantes vieron la oportunidad de redimirse más adelante y dejaron atrás las 48 flechas del recorrido para centrarse en dos cosas. Una, el bocadillo y el refresco durante la pausa para recuperar fuerzas y dos, la serenidad y confianza necesarias para las fases eliminatorias.


Pausa para el bocadillo, algunos charlan, otros comen y otros siguen tirando flechas

Cuando casi todos habían dado cuenta del bocadillo, anunciaron los nombres de las personas que pasaban a cuartos (o a semifinales o finales si el número de participantes no daba margen). En longbow había acabado quinto de diez participantes y eso me encuadraba en la segunda patrulla de cuartos, junto con Dioni, Arana y Pedro Antonio.

Es interesante comentar muy brevemente cómo funcionaba el trofeo a partir de aquí. En cuartos se hacía un minirecorrido de 8 dianas a una sola flecha por diana y pasaban a semifinales las cuatro mejores puntuaciones, independientemte de en qué patrulla de las dos uno se encontrara. Este recorrido estaba dispuesto en una de las vaguadas principales con las dianas colocadas en hilera para facilitar el tránsito y rotación de patrullas. Comandados por varias personas de la organización y al ritmo del silbato, nos daban la señal para tirar por parejas, anotar puntuaciones y avanzar de diana.


Tablilla especial para la fase final

Por nuestra parte, nos lo pasamos bastante bien aunque yo no sentí que estuviera tirando especialmente bien. Eso sí, no fallé ni una sola flecha. Arana se vino arriba y colocó "pines" en casi todas las dianas. Dioni también tuvo una buena actuación, seguido de mí y de Pedro Antonio. Lo que pasa es que todos estábamos seguros de que salvo Arana, ninguno más pasaríamos a semifinales. La sorpresa llegó cuando terminamos y comprobamos las puntuaciones de todos los participantes.


Una vista de una parte de la vaguada con los recorridos de las eliminatorias

Resultó que Arana, Dioni y yo habíamos tenido las tres mejores puntuaciones y Antonio, de la primera patrulla, era el único que podía meterse en semifinales. Yo tuve que literalmente deshacer un mensaje de "salgo ya para tu cumpleaños" que le estaba escribiendo a mi amigo porque de pronto me encontré en semifinales.

La clave, al parecer, estuvo en no fallar ninguna flecha, algo que sí había ocurrido en el otro grupo (al parecer en el oso blanco a la máxima distancia).


En perspectiva, 58 puntos en 8 flechas es una media de 7.25 por flecha, supongo que no lo valoré porque las dianas estaban "fáciles"

Por un lado me alegré mucho pero por otro pensé en que llegaría muy tarde al cumpleaños pero ya que estaba allí había que aprovechar la oportunidad y ver qué pasaba.

En semifinales ya sí nos emparejaron. Arana (1º) y Antonio (4º) y Dioni (2º) conmigo (3º). El emparejamiento con Dioni pareció insistir en la igualdad durante todo el día y nos lo tomamos con mucho humor.


Los cuatro "finalistas". Antonio, el que escribe, Dioni y Arana. Una bonita foto de recuerdo

Aquí la cosa ya no fue tan bien. Eran cuatro dianas, una flecha por diana, y no había posibilidad de reacción. En la segunda flecha tuve un pequeño espasmo que aguanté pero no desarmé y aunque la flecha se clavó no fue un buen tiro. Tenía que haberlo hecho porque se me quedó el mal cuerpo y la tercera flecha volvió a pasarme, no volví a desarmar y esta vez la flecha se fue baja, un cero. Desarmo mucho más que la media pero está claro que no lo suficiente y desde luego no cuando es más importante. Dioni falló la cuarta flecha pero daba igual, matemáticamente quedaba segundo.

Al terminar volvimos a contrastar las puntuaciones y yo había quedado segundo de los cuatro en puntuaciones pero en este caso eso resultaba irrelevante, para las finales se enfrentaban los dos ganadores (oro y plata) y dos perdedores (bronce y cuarto puesto). Es lo que tenía sentido y además ya hubiera sido una risa que volviéramos a enfrentarnos Dioni y yo en la final.

A todo esto, la organización nos iba dando paso a los minirecorridos que se iban habilitando en cada fase. A las ocho dianas de cuartos, se sumaban otras cuatro de semifinales y luego otras cuatro de finales. Todas ellas, de primera categoría, desplegando el poderío del club para sacar dianas de un almacén inagotable. Es verdad que en semifinales se hizo un poco de tapón porque no podíamos entrar las ocho categorías de una sola vez pero tampoco hubo que esperar mucho.

En fin, ya voy terminando. A esta hora, sobre las 14.10h, comenzaron las finales. Lucía un sol espléndido, corría algo de aire pero cada vez menos, y teníamos un bonito espectáculo de emparejamientos y público arquero que iba a siguiendo desde una respetuosa distancia cada flecha.

En la lucha por el bronce estaba con Antonio que, si hacemos memoria, había quedado entre los cuatro primeros en el recorrido, luego había tenido un bajón en cuartos clasificándose el último, en semifinales de nuevo había quedado cuarto en puntuación y ahora le tocaba conmigo. Pero en la final lo hizo mejor que yo y se llevó merecidamente el bronce.

Básicamente, yo no tuve la garra para meter pulmones y aunque todas las flechas se fueron a la vertical del corazón siempre se quedaron por fuera de la línea vital. A cambio, Antonio sí consiguió dos pulmones que aunque permitían tener esperanza en la última flecha, ese once no llegó. Antonio lo hizo muy bien y me alegro mucho por él.


Emparejamientos en semifinales, ya van quedando menos...

Mientras, Arana consiguió por poco ganar a Dioni en la pugna por el oro con emoción hasta el final así que en Longbow la cosa quedó así: Arana, Dioni y Antonio. Yo me quedé muy contento con mi vuelta al longbow aunque con deberes para hacer. Es como si hubiera necesitado otra visita previa al campo antes de este trofeo para terminar de pulir el reencuentro con el Falco pero al menos estuve tirando flechas hasta el mismo final y me quedé bien saciado, la verdad.

Ahora sí, escribí a mi amigo que ya me ponía en camino. Me dio rabia no quedarme a los podios pero toda la mañana había estado haciendo cálculos para poder compaginar las dos actividades y la cosa se había quedado más o menos correcta aunque fuera a llegar con casi dos horas de retraso al cumpleaños.

Este VII Trofeo Villa de Madrid me pareció fantástico. El recorrido, de lo mejor que se podía hacer aprovechando esa zona de la finca. La zona de cuartos y eliminatorias perfectamente dispuesta y organizada, todo yendo con bastante fluidez tras cada ronda para anunciar los que pasaban a la siguiente... Para gente como yo, era realmente como un campeonato oficial pero en miniatura, con menos participantes y en menos tiempo pero con toda la salsa de éstos sin (al menos por mi parte) gran tensión.


Podio de Longbow. Foto cortesía de Arqueros de Madrid

Recomiendo totalmente a la gente que el próximo año se anime a apuntarse. Creo que, desde el punto de vista de la organización, se podría pensar en otro formato ligeramente diferente para animar a más gente y que ésta no se vaya descolgando a medida que pasan las horas y van dejando de tirar flechas. Se podría preparar una barbaoca o similar tras los podios (o durante los podios) como excusa para quedarse o cualquier otra actividad que anime a ello incluso si no te clasificaste para cuartos sabiendo que todo terminará sobre las 4 de la tarde en un plan de "día arquero" parecido a las tiradas de Navidad tan chulas que organizan. Es una idea pero no sé si lo complica demasiado (o puede que resulte más caro).

En fin, me alegro mucho de haber asistido, me lo pasé muy bien en la patrulla inicial y luego todo continuó genial en las rondas siguientes independientemente de que al final me quedase cuarto, que en todo caso me supo a podio. Enhorabuena y gracias a la organización de Arqueros de Madrid que nos tuvo en todo momento como un rebaño bien educado para que la cosa fuese fluida y con buen ambiente.