Serie de artículos sobre arcos nómadas por Fernando Baelo en donde compartirá lo que ha ido encontrándose en los últimos tiempos al querer aprender y profundizar en este tipo de arquería. Se presentan tres artículos que se irán publicando en sucesivas semanas. Comenzamos con la muy necesaria introducción.

Presentacion

Cuando una persona hace un curso de iniciación al tiro con arco, es labor del monitor enseñarle la técnica y los conocimientos necesarios para poder disfrutar de la actividad de forma segura y que le permita evolucionar y disfrutar del deporte. Suena muy bonito, pero resulta que nos encontramos que la técnica varía de unas modalidades a otras. Y que el material es muy diferente también según la modalidad de arco. Y el tipo de apuntado cambia si queremos tirar instintivo o con referencias, no digo ya nada si tiramos con visor.

Ante esta tesitura los monitores solemos tirar por la vía de en medio y dar un curso con la modalidad más aceptada en el club en el que trabajemos. Sin embargo, poco a poco el arco tradicional y sobre todo el 3D parece que van ganando terreno en el mundo de la arquería, y quizá esto hace que tengamos todos la mente más abierta a todos los tipos de arcos.

Últimamente empiezan a verse cada vez más arcos asiáticos en las líneas de tiro. Su bajo precio (según marcas y modelos, evidentemente) y la curiosidad innata que todo arquero lleva dentro hace que muchos arqueros lo compren y se interesen por ellos. Pero creo que la mayoría lo compran como capricho, tal vez como tercer o cuarto arco y más casi como curiosidad que como un arco al que dedicarle realmente tiempo y cariño. Y estoy convencido de que esto ocurre por la falta de conocimiento general que en España tenemos acerca del uso de estos arcos. No tanto en cuanto a uso histórico de los mismos, sino a cosas tan básicas como el cómo tirar con él, qué técnica requiere, qué material usar, qué apertura tienen, o un largo etcétera que uno muchas veces no se plantea hasta que trata realmente de ser certero con un arco de estas características.

Pero no queramos correr, vayamos por partes. Empiezo por presentarme y cada cosa a su tiempo

Aquí con mi arco. Foto de Pablo Ruiz Múzquiz

Mi nombre es Fer Baelo, y llevo en esto del tiro con arco desde 2015. Actualmente soy monitor de tiro con arco por la RFETA, además de mi formación como TAFAD, y mi eterna carrera en el INEF de Madrid (que algún día verá su fin. Los estudios, no la institución).

Imparto cursos de iniciación en el Club Bastión de Alanos, donde un día encontré a un apasionado de los arcos históricos con un Grozer Biocomposite magiar que me hizo replantearme mi camino en el mundo del tiro con arco.

Finalmente me hice con un Grozer Extra III magiar de 47#; primero estuve usándolo con flechas de carbono y con agarre mediterráneo, y debo decir que funcionaba de maravilla, pero aquello no era más que una forma de canalizar mis ganas de experimentar. Pronto me hice con unas flechas de madera y un anillo de pulgar, y ahí empezó el caos. ¿Por dónde debo empezar? ¿Cuál es la técnica correcta? ¿Qué tipo de material debo usar?

Yo no encontré respuestas fácilmente, y la mayoría de las preguntas que me hago siguen flotando en el aire esperando a que las descubra. Pero al menos ya sé dónde puedo localizarlas.

Justificación

Como algunos ya habréis descubierto, no hay apenas material en español donde documentarse sobre los arcos nómadas y las técnicas que usar para tirar con anillo de pulgar. Si os manejáis con el inglés os serán muy útiles ciertos canales de youtube, como el de Armin Himer (Malta Archery), o bien podéis encontrar conocimiento a través de libros como "The composite bow", de Mike Loades, "The art of shooting a short reflexed bow with a thumb ring", de Adam Swoboda, o "The way of archery", un manual de arquería militar china de 1637 escrito por Gao Ying y traducido al inglés y actualizado por Justin Ma y Jie Tian. Este último tiene una web con tutoriales que os pueden ayudar: http://www.thewayofarchery.com/tutorials.html

El objetivo de este artículo es tratar de acercar este tipo de tiro a aquellos que quieran probarlo sin sentirse tan perdidos. Quizá no pueda daros yo muchas de las conclusiones a las que debéis llegar, pero sí que sepáis qué puntos son clave, qué dudas os surgirán y tal vez resolveros algunas de ellas.

Tal y como hemos comentado Pablo y yo, parece que los arcos asiáticos se ven cada vez más por España y comienza a haber un cierto interés por su uso. Puede ser porque son relativamente económicos, y tienen una belleza muy característica. Pero quizá hay mucha gente que se hace con uno para probar y después se da cuenta que resulta más complicado de lo que esperaba. Con muchos de los arqueros que he hablado acerca de este tipo de arcos me encuentro la misma situación. Han probado alguna vez lo del anillo de pulgar y no les ha gustado la sensación. Y creo que esto puede deberse a lo inseguros que nos hace sentir una técnica que no dominamos, sin nadie a quien recurrir para resolver nuestras dudas de principiante, y que además nos premia con poco o ningún resultado en cuanto a efectividad.

Esto último hay que atribuirlo sin duda a que esos arqueros ya conocían y en su caso dominaban la técnica mediterránea, por lo que cualquier modificación de la misma daba como resultado una sensación de falta de control y precisión, que el arquero rechazaba. No nos engañemos, aquí todos tiramos para dar al objetivo, y cuanto más, mejor.

Por el contrario, aquellos arqueros que han aprendido recientemente a tirar con arco y dan sus primeros pasos con este tipo de técnica, no sólo no sienten rechazo sino todo lo contrario, y rápidamente alcanzan un nivel muy alto.

Entonces, ¿no es posible dominar ambas técnicas? Obviamente sí, pero requiere más trabajo.

¿Me volveré loco si trato de dominar ambas técnicas?

La siguiente pregunta debe ser si una técnica no interfiere negativamente en la otra. Y la respuesta es... que sí, que al principio hay mucho que cambiar de forma consciente hasta asimilar e interiorizar cosas. Pero una vez un amigo me dijo que debería ser como conducir. Tú sabes conducir un coche, y ahora quieres aprender a conducir una moto. Son cosas muy distintas, que requieren un aprendizaje específico, y que tienen una serie de cosas comunes. Pero una vez dominas ambas conducciones no hay posibilidad de que el cuerpo confunda las habilidades motrices y sensoriales que requiere una cuando debes usar la otra.

Con el arco ha de ocurrirnos lo mismo; de forma automática nuestro cuerpo ejecutará una técnica u otra en función de la situación.

Tal vez os podáis preguntar qué ventajas tiene el uso del anillo de pulgar con respecto a la técnica mediterránea. Pues debo decir que son varias:

  • Permite una suelta mucho más limpia, ya que interviene únicamente un dedo en contacto con la cuerda. Con esto eliminamos los típicos errores de sueltas asimétricas donde los tres dedos no abren a la vez y se engancha uno (normalmente el anular).
  • Evita pinzar la flecha al reducirse el ángulo de la cuerda cuando abrimos el arco.
  • Como consecuencia de lo anterior, podemos usar arcos más cortos y manejables, así como aumentar la apertura.
  • Puede tirarse desde un caballo sin que la flecha rebote u oscile, al igual que cantear el arco incluso hacia el lado por donde se apoya la flecha sin que esta se caiga.

Tipos de arcos y estilos

Dentro de los arcos asiáticos hay muchos y de muy diversos estilos. Sin embargo la característica común es que para construirlos se necesitaban muchas partes distintas de materiales, mientras que la tradición de los arcos occidentales era una única pieza de madera de la que salía un longbow. En las estepas asiáticas no había precisamente abundancia de madera, y mucho menos de grandes troncos de más de dos metros de alto. Por ello, el ingenio humano les hizo fabricar arcos que siempre se han denominado "compuestos", con piezas pequeñas de madera, que componen las empuñaduras y las palas, que a su vez van cubiertas por la parte trasera de cuerno (generalmente de búfalo de agua) y por la parte delantera de tendones deshilachados de bóvidos generalmente. El cuerno es resistente a la compresión, mientras que el tendón aporta flexibilidad por la parte delantera del arco.

Proceso de pegado de las distintas partes de maderas. Fuente Manchu Archery
Cuernos. Fuente Bow Explosion

Actualmente las nuevas tecnologías han llegado a estos arcos y es muy habitual encontrar este tipo de arcos con fibra de vidrio o carbono haciéndolos más eficientes. Pero permanece el espíritu manteniendo las formas, las proporciones y en muchos casos la estética de los arcos tradicionales.

Arco laminado. Se nota la fibra de vidrio recubriendo la madera en las palas. Fuente hairstyle

Existen modelos tipo mongol, magiar, escita, persa, indio, huno, turco, tártaro, manchú, coreano etcétera. El japonés, también denominado "yumi" merece capítulo aparte por el tema espiritual que conlleva y del que no conozco apenas nada, pero seguro que aquí sí que os resulta más fácil encontrar bibliografía.

Arco Yumi, de Japón. Fuente Gremio de los Arqueros
Arco estilo chino dinastía Quing. Fuente  “The composite bow” de Mike Loades
Arco estilo chino dinastía Ming (manchú). Fuente  “The composite bow” de Mike Loades
Arco estilo Tártaro de Crimea. Fuente  “The composite bow” de Mike Loades
Arco estilo Escita. Fuente  “The composite bow” de Mike Loades
Arco estilo turco. Fuente  Classic Bow
Arco estilo Mongol. Fuente  “The composite bow” de Mike Loades
Arco huno asimétrico. Fuente “The composite bow” de Mike Loades

Si dudáis sobre un tipo de arco u otro yo os diría que optéis por aquél que os guste más estéticamente. La técnica puede adaptarse a uno u otro además de a las características del arquero. Pero se debe hacer con cierta lógica: por ejemplo los arcos turcos se caracterizan por ser cortos y ligeros y por ello no están hechos para grandes aperturas. La longitud del anclaje con este tipo de arcos es similar al mediterráneo e históricamente se usaban flechas ligeras. Por ello no es un arco a considerar para aquellos que seáis especialmente altos o con grandes aperturas.

En cambio, el arco manchú es especialmente largo para los estándares de los arcos asiáticos, y se usaba con aperturas muy grandes (la cuerda quedaba por detrás de la oreja) y usaban flechas muy largas y muy pesadas (se recomienda incluso más de 12/15 grains por libra). Si vuestro objetivo es usar este arco para tirar flechas de carbono bastante ligeras con aperturas de 28" en tiro mediterráneo creo que no sacaríais apenas rendimiento a este arco.

Encontraréis que hay arcos que tienen los siyah (parte final de la pala) en contacto con la cuerda cuando están montados pero sin abrir (como en el manchú o en el escita), y arcos que la cuerda no toca la parte posterior del arco, como en el magiar o en el huno. Los arcos que tienen los siyah con mucho ángulo hacia delante suelen llevar en la parte posterior del arco un bloque de cuerno, hueso o madera llamado string bridge, que debido a su forma evita que la cuerda se desalinee. Al tener el siyah con mucha curvatura hacia delante permite abrir estos arcos con una mayor suavidad, de forma que favorece alcanzar la apertura máxima y mantenerla más tiempo. El principal inconveniente es que hace los siyahs mucho más pesados, volviendo el arco más lento al existir más masa por delante de la cuerda, y transfiriendo menos energía a la flecha.

Si compráis un arco de cuerno, también llamado hornbow, debéis extremar los cuidados del mismo. Es sumamente sensible a la humedad (ya que el tendón no suele llevarse bien con ella), y también a los cambios de temperatura. Así, podéis encontraros que en verano vuestro arco dé unas 4 o 5 libras menos de la potencia marcada. Durante el uso del mismo a lo largo de un mismo día el arco estará más duro recién montado que después de unos cuantos tiros (importante el calentamiento y ya veis que no solo para el arquero). Durante el proceso de ponerle la cuerda al arco, que suele recomendar el fabricante hacerlo con el pie si es una sola persona quien lo realiza, o sentado usando las rodillas si es entre dos personas, el arco puede quedar con una pala más flexionada que otra, y por tanto no del todo simétrico. Es fácilmente corregible obligando a la pala a recuperar su posición original mediante presión con las manos o con una rodilla. Si no volviese a su forma original, mediante la aplicación de calor con un hornillo o similar y aplicando presión, esto se puede solucionar sin grandes complicaciones.

Sobre qué libras os recomiendo debo decir que yo cometí un error. Compré un arco de 47 libras, pero diré en mi favor que era el último en stock y era la única oportunidad que iba a tener de comprar un hornbow a ese precio. La dificultad está en que para comenzar a asentar la técnica debemos usar un arco que podamos dominar con facilidad, y no era este mi caso. Por ello estoy en proceso de comprar otro arco de menor calidad y de bastantes menos libras que me permita entrenar la forma correcta y poco a poco ir incrementando la potencia.

Yo os recomendaría que para vuestro primer arco asiático y con el fin de aprender la técnica de agarre de pulgar uséis la mitad de la potencia con la que soléis tirar en mediterráneo. En el caso de que no tengáis ninguna experiencia previa con el mundo del tiro con arco y vayáis a empezar con este u otro método considero que entre 20 y 30 libras es algo bastante razonable, aunque todo dependerá de vuestras características físicas. Tal y como nos hartamos de decir en los cursos el error más habitual y puede que de los más graves al iniciarse es comprar un arco de una potencia excesiva. Acaba llevando a malas técnicas que terminan en lesiones o ansiedad y posiblemente el abandono del tiro con arco.

En el próximo artículo de esta serie cubriremos los aspectos del material en mayor profundidad.