Reseña de arco Bear Super Kodiak

Desde que empecé a tirar con arco, una cosa que siempre me ha encantado es probar nuevos arcos. Cualquiera de los que me presten mis compañeros. Tener un arco que no sea mío entre las manos, sentir el cosquilleo de empuñarlo por primera vez, abrirlo, sentir el tacto de las maderas de sus empuñaduras, la resistencia o la amabilidad de sus palas y la tensión que necesito con cada uno para anclar con más o menos comodidad y finalmente soltar y ver la flecha volar y constatar con agrado si ha ido a clavarse donde yo quería y si no ha sido así, rectificar en el siguiente tiro.
Ser uno con la flecha, como suele decir Byron Ferguson: «Become the Arrow». El regusto de satisfacción que te deja en la boca un tiro bien realizado, pura adrenalina. Puro goce.

Me da igual que sean recurvos tradicionales -lo que más he probado y estoy acostumbrada a tirar-, arcos olímpicos, longbows, mongoles, arcos prehistóricos o incluso ¡arcos hechos con tubos de PVC! Da igual el tipo de arco. Cuánto más pruebo, más me doy cuenta de lo importante que son las maderas y la forma que tienen los arcos. Se va aprendiendo a categorizar (o más bien catalogar) arcos y a distinguir marcas y modelos.

Adquieres una capacidad intuitiva de percibir de un vistazo un arco en su totalidad y saber si va a ser fiable o no. Puede que aprendas simplemente si es un arco que se va a adaptar a ti. Porque una de las lecciones más importantes que he aprendido probando arcos es que estás en el buen camino cuando un arco se adapta a tus necesidades. Estás errando cuando necesitas cambiar ciertas posturas correctas o variar tiros, o tus medidas y ajustes para adaptarte a ese arco. Un arco siempre tiene que seguirte, no tú a él.

Esto me pasó por primera vez con el arco de mi amigo y compañero "arqueríl", José Ramón Carrillo, un Super Kodiak de 35 libras de la marca americana Bear. Fue el tercer arco que probé después de los prestados en el curso de iniciación por mi club, Arqueros de Ulises (Alcobendas, Madrid). El segundo arco que probé fue un longbow moderno, que es una maravilla hecha arco, de la marca Border y apellidado Harrier Royale GL[^1]. Pero este es otro capítulo para más adelante.

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Hoy nos ponemos a la tarea de poner a prueba este arco[^2].

Características generales del arco

El archiconocido Super Kodiak de la marca Bear, es junto con el modelo Kodiak Magnum y el modelo longbow denominado Montana, uno de sus modelos más vendidos. He ido probando con el tiempo este mismo modelo de arco en cuatro acabados diferentes, con diferentes libras de potencia, diferentes fechas de fabricación o simplemente ediciones limitadas del este arco.

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He aquí dos acabados totalmente diferentes. El arco de la izquierda es de 35 libras, el que usa en ocasiones José Ramón Carrillo. El arco de la derecha, con 45 libras de potencia, es propiedad de Fernando Martín Mayor. Mismo arco, mismo modelo, diferentes tonalidades en sus maderas.

Al parecer sólo se comercializa en 60 pulgadas con una apertura estándar de 28". Puede parecer un arco corto y rápido, pero la madera de palisandro (Bolivian Rosewood) con resina fenólica (Black phenolic) le otorga peso y le aumenta la estabilidad en los tiros. La empuñadura es más pesada que en la mayoría de arcos tradicionales recurvos del mercado, sin llegar, por ejemplo, al peso de un Black Widow.
Al principio esta circunstancia me pareció un inconveniente pero, tras tirar unas cuantas series, me di cuenta de que el peso extra en la mano del arco hace que no acabes cometiendo errores[^3] al empuñarlo. Es un arco que ayuda a estabilizar la salida de las flechas aún con pequeños defectos en la suelta, pues te ayuda a mantener la misma postura firme con el brazo que sostiene el arco. Esta ventaja hace que dejemos de pensar en la posición del brazo, al ser la misma en todo momento.

altBear Super Kodiak con 50 libras. Detalle de la empuñadura

El precio de este arco ha ido in crescendo a lo largo de los años. Actualmente pueden encontrase gangas por 500€, pero su precio en el mercado varía entre los 600 y 700€. Recomiendo probarlo antes en tienda, ya que Bear tiene distribución por varias tiendas físicas en la península y es un arco que se encuentra con facilidad. También es importante comparar precios y tiendas antes de lanzarte a la aventura de comprarlo definitivamente.

El diseño es sencillo pero elegante. Me gusta mucho que Bear siga la esencia del arco recurvo tradicional, con los tonos negros y marrones en el cuerpo (o claritos en otras versiones), y que a la vez sea capaz de mantener la armonía con lineas redondeadas. No es un arco "cuadrado" para nada.

El diseño del cuerpo es lo que más me chifla, pues resulta muy ergonómico a la hora de abarcarla con la mano. Este arco ha sido uno de los pocos que me ha hecho sentir un agarre eficaz debido a su agradable diseño. Pocos arcos me han hecho sentirme tan cómoda tras varias horas entrenando.

A parte del Super Kodiak, destacaría la empuñadura estriada del modelo de la marca Blacktail Bow Elite VL o la del Diomar Silex Bamboo -si se añade una protección de cuero para que la mano no resbale con el sudor-.

altEl Super Kodiak de José Ramón Carrillo en directo, con el detalla de la empuñadura anatómica.

La ventana es amplísima y cómoda.

altLa ventana del arco Bear Super Kodiak.

Las palas son de arce laminado con una capa de fibra de vidrio de alta resistencia. Los tips van reforzados con capas de vidrio blancas y negras, lo que permiten el uso de cuerdas de hilo tipo fast flight.

altPersonalmente me encanta la combinación cromática de los tips aunque al principio me parecían excesivamente cuadrados: izq. 35 libras; der. 45 libras.

Primeras sensaciones

Llevaba tirando varios meses con mi arco de iniciación, un Matrix de 68" de la marca Ragim y 26 libras de potencia. Pura ligereza para un arquero experto, un arco "de usar unos meses" para alguien que acaba de empezar. Recuerdo que al no tener una buena combinación de arco y flechas algunos tiros eran frustrantes, por salirme del parapeto a veces y hacer constantemente tiros desviados a la izquierda sin saber si era yo, la cuerda, las flechas, el fismelle, la nube que pasaba por delante o la providencia.

Usar de continuo este arco me hizo percatarme de dos cosas, a la vez pequeñas pero importantes, y que a la postre han sido las que realmente me han hecho seguir practicando el tiro con arco: la primera es que pese a todo yo no era una mala arquera, tan solo alguien que estaba empezando y que por ello tenía muy poca experiencia. Comencé a relativizar los fallos y alegrarme de los aciertos: empecé a disfrutar. La segunda cuestión en la que caí fue que para progresar realmente necesitaba dejar atrás mi arco de iniciación. Había hecho el servicio necesario para un primer aprendizaje de los rudimentos del tiro con arco pero yo necesitaba evolucionar. Encontrar una combinación buena entre un nuevo arco y unas nuevas flechas.

Tiraba con un arco de 26 libras, y al probar las 35 libras del Super Kodiak me maravilló comprobar que no me costaba un esfuerzo excesivo abrirlo. Asimismo, es cierto que notaba una ligera dureza casi al final del recorrido de la cuerda cuando lo abría hasta mi posición de anclaje, pero puede ser debido a que mi apertura es superior a la estándar (mi apertura es de ¡29,5"!) y a las 9 libras de diferencia entre un arco y otro a esa apertura se hacían notar.

Practicando cada vez más pasé de no poder soportar el arco durante más de 20 min. de entrenamiento a tirar, transcurrido mes y medio, con facilidad, sin esfuerzo, a lo largo de 2 horas seguidas.

Las sensaciones se confirman

He permanecido tirando un tiempo con este arco para adaptarme al que será mi futuro arco, de 32 libras, y comprobar si podía con las 35 libras de un arco tradicional. El paso de 26 a 35 libras no es fácil. Un esfuerzo progresivo, gracias a que este arco es pura amabilidad. Gracias a eso me he dado cuenta que no necesito un arco de 35 libras cuya rasante a 30 metros sea mayor sino que me puede bastar uno de 30 o 32 libras para disfrutar perfectamente de mis tiros. Prefiero tirar segura que rápida. Añadiendo, usando plumas de 5", no noto que la flecha salga lenta ni tenga un vuelo "perezoso".

Con respecto a este punto, deseo destacar la importancia de elegir el libraje perfecto para el arquero. Siempre debes tirar cómodo, sin una tensión ni esfuerzo en ningún momento de la apertura. La única manera para conseguirlo es elegir las libras para el arco que se puedan aguantar con soltura, abriendo el arco con comodidad y sin esfuerzo de manera que podamos hacer tiros conscientes y sin precipitación, aguantando en el punto de anclaje hasta que nuestra intención de tiro esté clara. Si elegimos subir de libras, obtendremos más rasante a distancias medias y largas pero perdemos precisión porque abriremos incómodos, haciendo tiros precipitados cuando estamos cansados -aunque no lo notemos, empezamos a aguantar menos y a tirar por tirar- y tenemos muchas posibilidades de lesionarnos, a medio plazo, bien la musculatura o bien los tendones. Es cierto que la rasante en el arco es algo que siempre se busca, ya que evita el cálculo de parábola a la hora de emplear tiros a más de 18 metros. Yo empecé en el tiro con arco con menos libras, pero me ayudó a la hora de afianzar mi técnica. Puedo con 35 libras, pero no aguanto entrenamiento o competiciones intensas. Por tanto, entre 26 y 35 libras, prefiero tirar por lo bajo (30 libras).

Por ultimo, cabe destacar que con el Bear Super Kodiak siento regularidad a la hora de tirar. Fernando Martín Mayor destaca la regularidad de tiro con este arco. Reconoce que lo que él le pide a un arco es tirar siempre igual, ya que es un arquero con poco tiempo libre para entrenar y que disfruta de competiciones de forma intermitente. Este arco no da sorpresas ni requiere una revisión continua o exhaustiva antes de cada entrenamiento.

Conclusiones

Este arco merece la pena. Aunque su precio es cada vez más alto, acabas adquiriendo un arco profesional por un precio de gama media. Es el arco con el que dar el siguiente paso en la arquería, tomárselo más seriamente, o simplemente disfrutar con un tiro constante y sin sobresaltos. El Bear Super Kodiak es un arco todoterreno.

Es importante encontrar una buena combinación de flechas para este arco. La mejor combinación para mi ha sido con Gold Tip Traditional o Warrior. Las Traditional son más estables (y aguantan golpes a piedra o metal sin romperse) y las Warrior más ligeras (recomendadas para potencias que no superen las 45 libras).

Aún con todo lo que pueda decir, creo que una imagen es mejor que 1000 palabras. Os dejo un video tirando con el Super Kodiak:

Valoración:

Le doy 4 de 5 porque es un arco excelente. La relación calidad-precio es inmejorable. Pocos arcos satisfacen tantas necesidades por menos de 600€.

Buenas flechas.

altFoto artística del Super Kodiak de 30 libras -mismo acabado que el de 45 libras- mi gran amiga y arquera Alexa VP.